
Recuperando escritos del pasado
A ti, querida amiga
¿Qué te puedo decir? Siento todo lo ocurrido entre las dos,
siento todos los malos momentos pero no siento esos buenos momentos de alegría
y lágrimas juntas las dos, contándonos secretos.
Ahora lloro por ti, querida amiga, lloro porque nuestra
amistad cae, la distancia nos separa, y tú, querida amiga, no lo entiendes.
No sabes qué lejos hay alguien que te quiere.
Si pudiera estar contigo, si pudiéramos vivir juntas, ser
como hermanas.
A ti, solo a ti, querida amiga puedo confiarte lo que me
pasa pero ahora ya es diferente, es tarde, nuestra amistad se esfuma y tú,
querida amiga no lo entiendes.
El día que veas
que no puedes ya más
el día que tu corazón
pretenda ya explotar
no sufras ni llores
solo debes pensar
que aquí tienes una amiga
que no te piensa abandonar.
Si la luz que te ilumina se apaga
yo encenderé velas por ti.
Si el camino se te hunde al andar
yo te daré la mano y te ayudare a caminar.
Porque eres mucho y bueno
porque no vale la pena sufrir
cuenta conmigo siempre
si me necesitas estaré ahí.